El HUS Tammisairaala de Helsinki es un centro sanitario que combina la precisión arquitectónica con el diseño artístico. El edificio, especializado en oftalmología, demuestra cómo una fachada puede tener un impacto que va mucho más allá de su función estructural, como elemento definidor de la identidad y parte integral de la experiencia del usuario.
El arte como parte de la arquitectura
La decisión de integrar elementos artísticos en el diseño de la fachada se tomó ya en la fase de tramitación de los permisos. El concepto resultante aborda específicamente las necesidades de las personas con discapacidad visual. Los temas de la ciudad, el mar y la naturaleza constituyen la base de un lenguaje visual que proporciona orientación al tiempo que transmite una atmósfera tranquila y agradable. El diseño de la artista Tuula Lehtinen traduce estos requisitos en obras de mosaico a gran escala que se extienden a lo largo de las fachadas de tres secciones del edificio. Mediante matices de rojo, azul y verde, surgen mundos visuales claros y reconocibles que estructuran el edificio y guían intuitivamente a los usuarios a través de la estructura.
La materialidad como base del diseño
Los mosaicos se realizaron utilizando paneles cerámicos para fachadas del sistema KeraTwin®, instalados con el sistema de fijación Omega K20. Se diseñó un total de aproximadamente 1.800 m² de superficie de fachada. La combinación de dos formatos – 30 &veces; 30 cm y 30 &veces; 90 cm – así como 29 colores diferentes ö permite una representación precisa de los motivos y confiere a las fachadas una estructura viva pero controlada. Los elementos cerámicos no solo cumplen los requisitos de diseño, sino también los altos estándares de durabilidad, resistencia a la intemperie y facilidad de mantenimiento, aspectos clave en el contexto de un edificio público.
Arquitectura en el contexto del uso
El diseño de UKI Architects, en colaboración con Tähti-Set Architects, combina la claridad funcional con un enfoque sensible hacia la experiencia del usuario. El arte de la fachada no se considera una capa añadida, sino más bien una parte integral de la arquitectura que contribuye por igual a la orientación, la identidad y la atmósfera.
Un edificio con valor añadido
El Tammisairaala sirve de ejemplo de cómo la arquitectura, el arte y la materialidad pueden integrarse en un concepto holístico. Las fachadas desempeñan un papel activo en el edificio: estructuran, guían y crean identidad. Así, un edificio sanitario funcional se convierte en un lugar con una cualidad especial: planificado con precisión, ejecutado de forma sostenible y diseñado poniendo a las personas en el centro.